La caída

la caída

El martes salí de casa, como siempre llegaba tarde. Hacía viento, llovía y en la calle se habían formado ya unos grandes charcos que iba intentando no pisar. Todo esto a la velocidad de un rayo, bueno, un rayo un  poco maltrecho, porque ya sabes que correr no es mi fuerte y con un paraguas en mano mucho menos.

Entre la multitud intentaba esquivar los otros paraguas y me iba abriendo camino hasta que en segundo, tan solo uno, pisé un adoquín que sobresalía entre el resto. Se me torció el tobillo y como a cámara lenta, así como cuando tú  ves los partidos de fútbol al repetir las jugadas, fui cayendo al suelo como por fases. Primero el tobillo, luego la rodilla, y yo me veía a mí misma, sabiendo que el final iba a ser inevitable. Luego la otra pierna, la barriga y luego el resto del cuerpo con mis manos haciendo palanca y evitando que mi cara quedara pegada al suelo como una pegatina. El paraguas que llevaba lo solté y con el aire salió despedido y volaba encima de mí, dándole a la escena un toque de dibujos de animados.

Y allí estaba yo, tirada en el suelo, habiendo visto mi propia caída a cámara lenta sin poder evitar el final. Cerré los ojos muy fuerte, imaginaba que todas esas personas que se reunían a mi alrededor estarían riéndose de mi torpe caída.

Pero al abrirlos todos intentaban ayudarme, me preguntaban si estaba bien, me levantaron de aquel suelo mojado y me sentaron en un banco cercano.

No te voy a mentir, lo primero que sentí al caer fue un susto enorme al verme en el suelo, lo segundo vergüenza y por último de di cuenta que con el tiempo yo tenía un superpoder y por un momento me había olvidado de él. Se llama autoestima. Y es una coraza que te hace invencible. Podrás caerte, a cualquiera le puede pasar, pero hay muchas más personas que estarán ahí para ayudarte a levantar que las que puedan reírse o intentar hacerte daño, y esas no cuentan, esas chocan con el superpoder. Y sí, también lloré cuando me caí, porque estaba asustada, pero luego se me  pasó. Y este superpoder te da derecho a asustarte, a llorar, pero luego te da fuerzas para seguir y contarle este día a alguien con una sonrisa como hoy he hecho yo contigo.

Así que yo hoy te voy a pasar mi superpoder, lo vamos a compartir, y cada día te contaré nuevas fuerzas que te dará este poder que hay que cuidar y fortalecer para siempre.

6 Comments on La caída

  1. Cuanta razón en tus palabras !! La bondad del desconocido le llamo yo . Hay q confiar en él. Gracias por tus relatos.bss

  2. Caerte y saber levantarte nos hace más fuertes. Enhorabuena por el regreso a tu isla y por superpower que debes agarrar y no soltarlo nunca.

  3. La caída es coomo la vida misma caerte una y otra vez pero siempre levantandote. Me alegro mucho de volverte a leer

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